FUNDER es una organización privada sin fines de lucro hondureña que impulsa procesos participativos de desarrollo empresarial. Ofrece servicios de capacitación y asistencia técnica en organización, producción, procesamiento, comercialización, financiamiento y fortalecimiento de cajas rurales, microempresas e iniciativas de agronegocios, para pequeños y medianos productores y productoras. FUNDER se creó en 1997 a partir de la experiencia del Proyecto de Consolidación de Empresas Campesinas de la Reforma Agraria en Comayagua (PROCORAC) y de la organización social en el ámbito rural. PROCORAC se desarrolló entre los años 1992 y 2001, con financiamiento de los Gobiernos de Honduras y Holanda. FUNDER participa en el proyecto Gotaverde actualmente.
FUNDER está conformada por autoridades de gobierno, representantes de la sociedad civil (organizaciones sociales rurales) y miembros de la cooperación internacional con el objetivo de contribuir a mejorar las condiciones de vida de las familias más vulnerables del sector rural. Es una institución de servicio, con personalidad jurídica y estatutos aprobados por el Poder Ejecutivo a través de la Secretaría de Gobernación y Justicia (SGJ), según Resolución Número 051-97 del 26 de febrero de 1997, reformados mediante Resolución Número 435-2002 del 26 de noviembre del 2002, y publicados en el Diario Oficial La Gaceta, el 20 de enero del 2003.
Visión: Que las familias campesinas produzcan para el mercado en condiciones competitivas, con un empleo rural agrícola o no agrícola, con ingresos por encima de la línea de pobreza.
Misión: Impulsar procesos participativos de desarrollo empresarial, mediante servicios eficientes y eficaces de capacitación, asistencia técnica y financiamiento para la formación y fortalecimiento de cajas rurales, microempresas y agronegocios, que mejoren la calidad de vida de la población objetivo.
Los valores y principios de FUNDER son los siguientes:
1. Competividad en los mercados, como resultado de un uso eficiente de los factores productivos (humanos, naturales y de capital) de la familia campesina, maximizando la rentabilidad, sin afectar su carácter sostenible.
2. Equidad en el seno de la familia con respecto a la propiedad y asignación de los recursos naturales y de capital.
3. Equidad con respecto a la participación en las organizaciones de la comunidad, especialmente en torno al acceso de las mujeres y jóvenes, a las oportunidades de trabajo y a la toma de decisiones.
4. Sostenibilidad en la utilización de los factores de producción; es decir, garantizar en el presente y a futuro la dotación y utilización de estos recursos. La tecnología deberá tener presente este compromiso, garantizando su utilización sostenible para asegurar la sobrevivencia de las generaciones futuras.
