El comienzo

La Fundación STRO surgió del movimiento ambientalista holandés de los años 1970. En ese entonces se llamaba Acción Strohalm. Acción Strohalm lideró y coordinó manifestaciones contra la construcción de centrales nucleares y del uso de energía nuclear en general. Uno de los grandes éxitos del movimiento antinuclear del cual STRO formó parte fue el cierre en 1985 del reactor reproductor rápido construido en Kalkar, Alemania, cerca de la frontera con Holanda.

Los años 70 y 80

En los años 70 y 80 STRO se convirtió en una organización propositiva y de concientización sobre el efecto del sistema económico en el medio ambiente. Fue una de las primeras organizaciones que vinculó los temas del medio ambiente, pobreza y el Tercer Mundo. También hizo pública la idea del comercio de derechos de emisión más de 10 años antes de que se discutiera como un instrumento válido a nivel gubernamental. STRO enfatizó la importancia de las ecotasas, argumentando que el gobierno debe cobrar menos impuestos sobre el salario y más impuestos sobre el uso de los recursos naturales.

Los años 90

En los años 90 STRO puso su visión en práctica introduciendo en Holanda un sistema de intercambio local (Local Exchange and Trade Systems en inglés). Bajo este sistema, la gente intercambia productos y servicios con una unidad de intercambio interna en vez de con dinero.

STRO participó en varios experimentos con modelos innovadores de intercambio y de financiamiento sin intereses, tales como Amstelnet, el Fondo de Préstamos sin Intereses y Pergola. También colaboró con el Banco Sueco JAK. Fue en esta década que STRO profundizó su análisis del sistema monetario para llegar a la conclusión de que este sistema, no solamente afecta al medio ambiente, sino que también es una de las principales causas de la concentración de riqueza y la consecuente pobreza.

STRO en América Latina

Hasta 1995, las actividades de STRO se limitaron principalmente a Europa. En la segunda mitad de los años 90 STRO inició contactos con la Red Global de Trueque en Argentina. Esta red pasó de tener varias decenas de miembros en 1995 a varios millones en 2001 (el año de la crisis financiera argentina). Hoy en día tiene varios cientos de miles de miembros. La red de contactos de STRO en Latinoamérica creció rápidamente, así como el interés de organizaciones fraternas en montar sistemas de intercambio locales.

La región Latinoamericana presenta una serie de características que la convierten en una región idónea para jugar un papel pionero en el desarrollo de métodos de intercambio y de financiamiento innovadores: los intereses financieros son relativamente altos, las economías locales son relativamente diversificadas, el movimiento de la economía solidaria tiene un importante peso en muchos países y el clima político es muchas veces favorable a iniciativas progresivas.

En el 2003, el reconocimiento de las gestiones de STRO en Latinoamérica resultó, en el 2003 en la afiliación de STRO a la PSO (una asociación holandesa que aglutina a más de 50 organizaciones de desarrollo) y en la aprobación del programa LIDO (Desarrollo Local Integral Durable) por parte del Gobierno de Holanda. Ese mismo año, se instalaron dos cooperantes permanentes en Brasil y uno en Centroamérica.

Actualmente STRO cuenta con una Oficina Regional en Tegucigalpa, Honduras; varios proyectos en ejecución en Honduras, El Salvador, Costa Rica y Nicaragua y un equipo de trabajo multidisciplinar compuesto por profesionales expertos en energías renovables, finanzas alternativas, metodologías participativas de desarrollo económico, entre otros, que dan asistencia a los proyectos en la región.